En una comparecencia en la comisión de Interior del Parlament, ha reconocido que el operativo se desarrolló de manera muy diferente a como lo previeron, ya que en un principio debía durar dos horas, y lo ha achacado a la resistencia de los acampados.
Puig ha reiterado, en la línea de explicaciones que dio el mismo día del desalojo, que el dispositivo conjunto pactado con el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, era necesario y logró su cometido de retirar los objetos peligrosos para evitar posibles incidentes el día siguiente en la celebración futbolística, aunque ha admitido que no salió del todo bien.
Puig ha admitido que el dispositivo policial no salió bien
Ha asegurado que tenían la justificación legal para actuar, trataron de establecer en todo momento el diálogo con los acampados sin éxito y siempre cumplieron con los preceptos legales, y que si usaron la violencia fue porque los acampados pasaron de la resistencia pasiva a la obstrucción y a la hostilidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario